CAJÓN PARA LA TERRAZA CON PALETS


 Hola otra vez! 

He estado entretenida unos días haciendo un trabajito para mi terraza. Llevo mucho tiempo con la idea de un mueble para almacenar los cojines de la terraza, porque tengo un porrón de perros y gatos y si los dejo siempre puestos, aunque tienen monto´n de espacio en el jardín, acaban todos ocupándome los asientos y no es plan, así que si los guardo no se acostumbran a ellos.

 


    Además, a ellos les he preparado una sorpresita. Ya la verás al final.

 

   Cada vez que puedo me doy un saltito a una especie de vertedero-santuario que he encontrado y cargo el coche de palets, encima muchos de ellos ya desmontados, lo que me facilita el trabajo. Después ya pienso qué hacer, los separo por tamaños y empiezan a venir las ideas.

 

   

   En este caso la idea la tenía clara, así que sólo tenía que empezar el puzzle.

   Empiezo con la puerta, uniendo los listones y reforzándolos. Tengo que decir que cuanto más ajada la madera, más me gusta,  y cuando hago trabajos para mí, y en este caso para la terraza, me gusta que tengan aspecto natural y viejo. 

  

   

   Sigo uniendo listones, esta vez los laterales. Todas las uniones están hechas con clavos y te advierto que si tienes alguna preocupación, problemilla o rabia encima te ayuda a descargar y te pone de muy buen humor. ¡Ufff, me encanta!

 

   

   Monto el conjunto a ver cómo va quedando. Ven que las tablas son de distintos largos, no?, ya verán por qué.

 

   

 

   

   Pues porque, para colmo, me quedo sin sierra de calar. Pero soy incapaz de esperar y me pongo a cortar a mano, vuelvo una y otra vez al taller, corto dos o tres tablas, no puedo más, es agotador, me voy, tomo un café, vuelvo, otro corte...pero no me rindo, en vez de esperar a arreglar la sierra, vuelvo al Paleolítico. Es que soy muy bruta!!! 

 

   

   Toca forrar por dentro. No quiero que se estropeen los cojines con el roce áspero de la madera. Cojo un mantel de plástico que no uso nunca y me viene perfecto. Lo pego y recorto.

   Pongo unas visagras fuertes en la puerta, al final las puse por fuera y por abajo, que no se ven.

 

   

   Ya está todo montado, ni sé cuántos clavos lleva.

 

  

   Pensaba ponerle unos cierres más monos, más rústicos, pero como la idea es hacer con lo que tengo por el taller y no comprar nada (es como un reto), le pongo unos trozos de cadena con hembrillas para abrir la tapa

 

   

    Todavía queda hacerle un transfer en la tapa, quería unas letras o números en plan rústico-vintage-industrial-loco, pero no tengo paciencia otra vez y quiero verlo puesto en su sitio ya, y el gato también. Algún día lo terminaré.

 

   

    Y esta camita con restos es la sorpresita para los perros, gatos, o quien llegue antes. 

 

   

   !HASTA OTRA¡

 



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la autora del blog


Silvia empezó estudiando arte, más tarde derivó hacia el mundo de la moda, estudiando diseño y tras varios años en este campo empezó a sentir interés en el reciclaje y la recuperación de materiales y de ahí al mundo de la decoración.  De su etapa en la moda le viene el dominio de textiles y del arte el de las  proporciones, el dibujo... 
Con una especial fijación por la madera, natural y en estado puro, tiene predilección por la deconstrucción y la reinterpretación de piezas.




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